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La inercia comienza a frenarse

Written by | Economía extremeña, Impulsa

Después de cuatro trimestres creciendo por encima del 3% interanual, podría decirse que la economía extremeña –como el conjunto nacional– ha entrado en velocidad de crucero para recuperar los niveles previos al inicio de la crisis.

De hecho, el buen comportamiento del primer semestre del año ha llevado a corregir al alza las previsiones de crecimiento para 2016, que en el caso de la economía española llegan hasta el 3,1%, según el consenso de los analistas. Pero la inercia está comenzando a frenarse.

datos_extremadura_impulsa_extremaduraJuan Francisco Caro

Director de análisis de All is Data

En el actual contexto de incertidumbre política, con un Gobierno en funciones desde hace un año y con la vista puesta en unas probables terceras elecciones generales que no se sabe si servirán para romper el bloqueo y constituir un nuevo Ejecutivo,  la economía empieza a notar la falta de empuje del sector público y a temer las consecuencias de seguir incumpliendo los compromisos de estabilidad. Y ya hay indicadores que apuntan a la desaceleración. 

Centrando el análisis en Extremadura, el segundo trimestre del año (el último con datos completos) ha registrado una buena cifra de crecimiento trimestral. Según la primera estimación de la Contabilidad Regional realizada por el Instituto de Estadística de Extremadura (IEEX), el PIB regional subió un 1% con respecto al trimestre anterior, una décima más que en el segundo trimestre de 2015. Sin embargo, al observar el detalle vemos que no todos los sectores avanzaron de forma tan positiva.

“La meteorología lastra la producción agrícola”

El que peor evolución registró fue la agricultura, que retrocedió ocho décimas en un trimestre habitualmente favorable. En ello tiene mucho que ver la meteorología, pues las cuantiosas lluvias de la primavera (muy concentradas en mayo) causaron una merma en la producción de algunos cultivos y retrasos en muchas campañas. Probablemente estas circunstancias tendrán también efectos en el tercer trimestre. Por su parte, la construcción tampoco tuvo un dato positivo, pues cerró el trimestre sin variación con respecto al anterior.

Los servicios, que suponen dos tercios del PIB regional, avanzaron un 0,6%, menos que en los trimestres anteriores. Mientras, el que más tiró al alza de la economía fue la industria, con un crecimiento trimestral del 5,4%, sustentado fundamentalmente en una mayor producción de energía en comparación con el trimestre anterior, en el que se notó la parada por recarga de un reactor de la Central Nuclear de Almaraz.

Desaceleración y ralentización

En tasa interanual, el PIB extremeño se incrementó en el segundo trimestre un 3,1% (una décima por debajo de la media nacional), según los datos provisionales del IEEX. Es una décima menos que a principios de año y seis décimas menos que en el último trimestre de 2015, cuando la economía alcanzó un pico del 3,7%. Se trata, por tanto, del inicio de una desaceleración que, en vista de las previsiones, continuará en los próximos trimestres. De hecho, el informe más reciente de BBVA Research (que revisó al alza su previsión) calcula que el crecimiento de la economía extremeña para el conjunto del año será del 2,8%, de modo que se espera una mayor ralentización.

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En la tasa interanual, el PIB extremeño se incrementó en un 3,1%; una décima por debajo de la media nacional.

La producción de energía empuja a la industria

La industria es también el sector que más empuja la economía en comparación con el año anterior, según la Contabilidad Trimestral, al repuntar hasta el 5,2%. Los indicadores del sector muestran que la producción industrial se incrementó un 7,7% interanual, impulsada sobre todo por la generación de energía. La cifra de negocios de la industria avanzó un 3,5%, al tiempo que la entrada de pedidos subió un 2,5%. Las cifras no fueron tan positivas en la Encuesta de Población Activa del segundo trimestre reflejó una bajada interanual del paro de 600 personas (-11,5%), al tiempo que una disminución de 500 ocupados (-1,3%). Sin embargo, el número de parados en las oficinas de empleo bajó un 5,1% y los afiliados a la Seguridad Social aumentaron un 1%, mientras que el número de empresas en alta se mantuvo sin cambios.

Por su parte,  el sector primario, que era uno de los más pujantes en los trimestres anteriores, frenó tres puntos su crecimiento , en buena parte por efecto de las inclemencias primaverales ya señaladas, y se quedó en el 2,1% interanual. Desde el punto de vista laboral, la EPA mostró una subida del paro en la agricultura de 2.500 personas (19,5%), pero también una bajada de la ocupación de 4.700 personas (-12,1%). No obstante, el mercado laboral registrado dejó cifras distintas: el paro registrado aumentó un 4,2%, mientras que la afiliación a la Seguridad Social se redujo un 1%. En cuanto al número de empresas en alta en la Seguridad Social, creció un 2,1%.

Los servicios aumentan su valor añadido

La construcción también ha ralentizado notablemente su progreso, hasta situarse en el 3,1% interanual. Los visados de obras de viviendas (tanto nuevas, como rehabilitaciones y ampliaciones) subieron un 2,1% con respecto al mismo trimestre del año anterior, pero el sector está padeciendo ya la paralización de la obra pública. Aunque la licitación oficial repuntó en el segundo trimestre (8,4% más que un año antes), las cifras acumuladas de los últimos 12 meses arrastran una caída incluso superior al 50%. Esto tiene su reflejo en el mercado laboral, como apunta la EPA: subió el paro en 1.900 personas (23,7%) y bajó la ocupación en 5.100 (-15,4%) en el último año. Pese a ello, el paro registrado bajó un 7,8%, aunque también lo hizo la afiliación a la Seguridad Social, que disminuyó un 5,1%, mientras que las empresas en alta en el sector se redujeron un 2,7%.

Con respecto a los servicios, su valor añadido avanzó un 3,3%. Los indicadores parciales señalan que la cifra general de negocios del sector creció un 3,9%. En el caso concreto del comercio minorista, las ventas a precios constantes aumentaron un 2,2%. Con más fuerza creció el turismo: teniendo en cuenta los datos del primer semestre (para evitar los efectos del distinto de calendario de la Semana Santa), el número de viajeros se incrementó un 5,2% y el de pernoctaciones un 6,3%. Y la compraventa de viviendas sigue a buen ritmo, con un 29,5% más.

En el terreno laboral, la EPA señaló que el paro bajó en el último año en 10.000 personas (-22%) y la ocupación subió en 20.800 (8,4%). Sin embargo, el mercado laboral registrado rebaja notablemente esas cifras, pues los desempleados apenas se redujeron un 1,3% y la afiliación a la Seguridad Social creció un 1,4%, mientras que las empresas en alta sumaron un 1,5%. Otro indicador clave que hay que tener en cuenta es el comercio exterior, que no atraviesa su mejor momento. Tras caer un 11,3% interanual en el primer trimestre, el segundo también fue negativo, con una bajada del 2,3%.

Habrá que estar atentos a la evolución de los indicadores del sector público. El elevado déficit extremeño (hasta mayo era del 1,1% del PIB regional, cuatro décimas por encima del objetivo para todo el año) ha motivado al adelanto del cierre presupuestario a septiembre –el Estado hizo lo mismo en julio–, una decisión que repercutirá negativamente en aspectos como la inversión pública. La situación se puede agravar si la situación política nacional no permite desbloquear los presupuestos autonómicos, pues habría que afrontar 2017 con las cuentas prorrogadas y con la obligación de realizar un esfuerzo adicional para rebajar el déficit.

Last modified: noviembre 17, 2016